Es impresionante lo de esta compañía. No sé si actuando así pretenden que todo el mundo les compre billetes supra pero lo de ayer ha sido de pena morena. Ya había asistido a incidentes similares en otras ocasiones con ellos, y ayer sólo se mezclaron todos juntos en un viaje horroroso, el peor que recuerdo en un bus en mi vida:
Trayecto Ponferrada-Madrid, 17:30 del domingo 24 de junio de 2007.
El baño cerrado a cal y canto, y un chiquillo de 5 años haciéndoselo encima mientras espera que el autobús haga alguna parada. El conductor dice que el servicio no se abre y que hay que esperar a las paradas. Yo no veía algo parecido desde hace unos 14 años.
El vehículo también disponía de equipo audiovisual pero el conductor decidió castigarnos sin peli, y en cambio nos torturó durante 5 horas a todos con una cadena de radio de discutible calidad a modo de zumbido en nuestras orejas, el efecto era similar a llevar a tu lado al típico nota con los auriculares altos en exceso.
Y para completar el penoso servicio el conductor, a pesar de ser el único responsable de lo que ocurría en el autobús que conducía, permitió que unos señores que subieron notablemente “alegres” la fueran montando a gritos festivos durante buena parte del trayecto. Cuando ya estábamos desesperados un chico les llamó la atención y uno de los “señores” la emprendió con él, con el autobús en marcha, intentando meterle una paliza mientras los separaban. A todo esto, lo único que hacía el conductor era mirar hacia atrás a través del espejo retrovisor mientras conducía. Una señora puso paz haciendo ver que nos estábamos jugando la vida (el conductor por supuesto no intervino, pero tampoco fue capaz de conducir sin mirar hacia atrás).
En la parada no hizo nada en absoluto.
Y para terminar de completar lo que yo considero una impresionante negligencia, no avisó ni antes ni después en la estación de autobuses. Así que ocurrió lo que estaba claro que iba a suceder. En cuanto bajaron y delante del autobús, con el andén lleno, el “señor” se echó al cuello del chico y se volvió a montar gorda. Y mientras la gente en el andén intentaba separarlos el conductor que nos tocó “sufrir” miraba desde su sitio como si no fuera con él el asunto.
Esto continuó en el mismo plan un rato y en ningún momento se vio a una sola persona de seguridad en el andén, al menos atendiendo a la pelea que se había montado.
Señores de ALSA su servicio me parece una absoluta basura, es la única palabra que se me ocurre. Ayer en su viaje el servicio fue pésimo, peor que nunca, pero además me jugué el tipo gracias a un conductor que no sabía responsabilizarse de lo que sucedía dentro (lamento decir que no es la primera vez que esto ocurre). Dentro de sus autobuses no dejan comer, pero sí ir de pedo montándola y zurrar pasajeros. Tercer mundista.
Para no perderse:
- Derechos y obligaciones del viajero
- Productos y servicios
P.D.: En el viaje de ida en clase supra no funcionaba el sonido de mi asiento. Así que tampoco hubo peli. Por instalaciones deficientes no hacen rebaja ¿eh? Repito lo dicho: un servicio penoso.